Construir sin riesgos: el costo real de un accidente en obra
Un accidente grave no solo afecta a una persona. Puede detener una obra, alterar el flujo de caja y abrir un problema jurídico que acompañará a la empresa durante años.
En construcción, casi todo tiene un indicador.
Avance de obra.Presupuesto ejecutado.Costo por metro cuadrado.Productividad.Rentabilidad.
Pero hay una variable que muchas veces se gestiona como un requisito documental y no como lo que realmente es: un riesgo financiero y operativo para el negocio.
Hablamos de Seguridad y Salud en el Trabajo (SST).
El problema no empieza cuando ocurre el accidente
Cuando ocurre un accidente grave, es común pensar primero en la atención del trabajador, la intervención de la ARL y la investigación correspondiente.
Pero para la empresa, el impacto puede ser mucho mayor.
Una obra puede detenerse. Un cronograma puede incumplirse. Un contratista puede quedar bajo investigación. Pueden aparecer sanciones, reclamaciones, sobrecostos y responsabilidades que trascienden a la organización.
Y hay una pregunta incómoda que la gerencia debería hacerse antes de que ocurra:
¿Qué tan preparada está mi empresa para demostrar que hizo todo lo que debía hacer para prevenir ese accidente?
Las cifras deberían preocupar a cualquier gerente de construcción
De acuerdo con las cifras citadas en el documento, durante 2024 el sector construcción registró 57.988 accidentes de trabajo en Colombia, ubicándose entre las actividades con mayor frecuencia de accidentes.
Pero el dato más preocupante está en la severidad: 66 trabajadores fallecieron en accidentes laborales durante 2024, frente a 84 en 2023.
Además, el riesgo no es igual en todos los tipos de obra.
La construcción de vivienda concentra una proporción importante de los accidentes, mientras que las obras de infraestructura e ingeniería civil concentran una participación mucho mayor de las fatalidades.
Esto deja una conclusión clara:
No existe una obra suficientemente pequeña como para ignorar la gestión del riesgo.
La ARL no elimina el riesgo financiero
Existe una idea peligrosa en algunas organizaciones:
“Para eso tenemos ARL”.
Sí, la ARL cubre la atención médica y las prestaciones económicas derivadas del accidente laboral.
Pero eso no significa que la empresa quede protegida frente a todas las consecuencias.
El accidente puede generar costos indirectos que salen directamente de la operación:
- Sanciones administrativas.
- Suspensión de actividades.
- Retrasos en el cronograma.
- Penalidades contractuales.
- Reparación o reposición de equipos.
- Reemplazo de personal experimentado.
- Incrementos en los costos asociados a la cotización.
- Investigaciones y procesos judiciales.
El documento referencia multas que pueden llegar a 3.946 UVT para grandes empresas, además de posibles medidas como la suspensión de la obra.
Por eso, medir el costo de la SST únicamente por el presupuesto destinado al área es un error.
La pregunta correcta es:
¿Cuánto le cuesta a la empresa no controlar adecuadamente el riesgo?
El verdadero riesgo puede aparecer después del accidente
Aquí es donde la situación se vuelve mucho más seria.
En Colombia existe la figura de la culpa patronal, contemplada en el artículo 216 del Código Sustantivo del Trabajo.
Si se determina que existieron fallas atribuibles al empleador —por ejemplo, ausencia de controles, equipos de protección adecuados, capacitación o cumplimiento de estándares aplicables— la empresa puede enfrentarse a una indemnización plena de perjuicios.
Y el problema no termina necesariamente en la empresa.
Dependiendo de las circunstancias del accidente, quienes tienen responsabilidades de dirección, supervisión o gestión en la obra también pueden enfrentar consecuencias personales.
Además, la responsabilidad puede extenderse a la relación con los contratistas y subcontratistas. La empresa principal no debería asumir que contratar a un tercero significa transferirle automáticamente el riesgo.
Contratar a un tercero no significa tercerizar la responsabilidad.
El cambio que necesita la gestión de SST
El problema no es tener carpetas.
El problema es creer que las carpetas demuestran que la operación es segura.
Una organización puede tener procedimientos perfectamente archivados y, al mismo tiempo, permitir que una actividad de alto riesgo comience sin que se cumplan las condiciones necesarias.
La diferencia está entre cumplimiento documental y control operativo real.
Por eso, existen cuatro decisiones que deberían formar parte de la gestión diaria de una constructora.
1. Controlar realmente a los contratistas
Antes de permitir el ingreso de un trabajador a la obra debería existir una validación efectiva de su afiliación al Sistema General de Riesgos Laborales y de las certificaciones necesarias para las actividades de alto riesgo.
No como una carpeta que se revisa una vez.
Como una condición para trabajar.
2. Convertir los controles de seguridad en condiciones de operación
Un permiso para trabajo en alturas, un bloqueo de energías peligrosas o una inspección preoperacional no deberían convertirse en trámites que alguien diligencia para completar un requisito.
Deben responder a una pregunta mucho más sencilla:
¿Se puede ejecutar esta actividad de manera segura en este momento?
Si la respuesta es no, la actividad no debería comenzar.
3. Darle poder real al responsable de SST
Un profesional de SST que identifica un riesgo crítico pero no tiene autoridad para detener una actividad tiene una responsabilidad difícil de cumplir.
La seguridad necesita algo más que autoridad técnica.
Necesita autoridad operativa.
El documento plantea explícitamente que el personal SISO debe poder detener maniobras que representen un peligro inminente sin que esto genere represalias operativas.
4. Medir prevención, no solamente accidentes
Esperar a que ocurra un accidente para saber si la gestión está funcionando es llegar demasiado tarde.
La gerencia debería observar indicadores como:
- Cumplimiento de estándares SST.
- Hallazgos detectados.
- Tiempo de corrección de hallazgos.
- Cumplimiento de inspecciones.
- Estado de documentación de contratistas.
- Formación y certificaciones.
- Cumplimiento de controles críticos.
Lo que no se mide, difícilmente se puede gestionar.
La seguridad también depende del tipo de obra
No todos los proyectos tienen el mismo perfil de riesgo.
En edificaciones urbanas, la prevención puede concentrarse especialmente en riesgos asociados con caídas, trabajo en alturas, ergonomía y herramientas.
En infraestructura e ingeniería civil, cobran mayor importancia riesgos como maquinaria pesada, excavaciones, espacios confinados e izaje de cargas.
Esto significa que una política de SST genérica para toda la organización puede quedarse corta.
El control debe adaptarse al riesgo real de cada proyecto.
La pregunta que debería hacerse la gerencia
La gestión de SST suele justificarse desde la obligación legal.
Pero existe una razón empresarial mucho más poderosa.
Una obra detenida no produce.Un equipo accidentado no produce.Un proyecto con procesos judiciales no funciona igual.
Y una empresa que no puede demostrar que controló adecuadamente sus riesgos queda expuesta precisamente cuando más necesita demostrar diligencia.
Por eso, la prevención no debería verse como un costo adicional del proyecto.
Es parte del costo de construir.
Las empresas más maduras no esperan a que un accidente les demuestre cuánto cuesta la seguridad.
La incorporan desde el presupuesto, la planeación, la contratación y la operación diaria.
Porque al final, construir más rápido o más barato pierde todo sentido si el proyecto termina pagando un precio que nunca estuvo contemplado en el presupuesto.
Construir bien también significa construir sin poner en riesgo la continuidad del negocio.
La seguridad no es una carpeta.No es un requisito para una auditoría.Y definitivamente no es responsabilidad exclusiva del área SST.Es una decisión de negocio.
Fuentes
- Informe de siniestralidad — Consejo Colombiano de Seguridad
- ¿Cómo ha estado la siniestralidad laboral en el sector de la construcción? — Consejo Colombiano de Seguridad
- Culpa patronal: los controles a cargo del empleador no se limitan a la entrega de elementos de protección — Corte Suprema de Justicia
Beimer Osorio
CEO de Versoft Lab
Beimer Osorio es CEO de Versoft Lab, el estudio de software que desarrolla TempoApp, la plataforma de control de acceso biométrico a obras de construcción.
hola@versoftlab.com